Aqui
Mujer inmigrante. Estoy orgullosa de poder ver este otro lugar del universo. Sin embargo, cuando llegue siempre me sentia extranjera, turista, criminal, invasora. Siempre sentia que estaba pisando un suelo que no me pertenecia. Siempre estaba pensando que maniana ya me iba a volver a mi tierra, a mi gente, a mis veredas queridas. Pero el tiempo ha ido pasando y como la mujer del pescador que siempre se asoma al mar luego de una tormenta para esperar la barca de su esposo, asi yo me asomo a los dias. Me asomo con angustia y con ansias, con la esperanza de ver aparecer en el horizonte el dia que volvere a mi vida, a mis anios pasados. El tiempo pasa y esta realidad se vuelve cada vez mas vibrante y gris. Cada dia se vuelve mas real la realidad de ser un inmigrante en este pais sin alma y mi paisito se va alejando como si fuera en una historia que un dia lei en un libro de cuentos para ninios. Mi paisito, ese que un dia tuve como todo, que un dia pense era el centro del universo. Ahora lo veo desde lejos, eternamente peleando con sus vecinos del rio de la plata y eternamente vibrante en el fin del mundo. Aqui engordo y envejezco. Aqui el corazon nunca se me vacia. La gente habla otros idiomas y no sabe que quiere decir "mi paisito" ni entiende que exita un rio tan ancho como un mar.
